Francisco Maldonado, dibujante de Buffalo Bill y el último Dragón

Llevas mucho tiempo dedicándote a la ilustración profesional, pero ¿cómo comenzó tu afición al dibujo y tu carrera profesional en la industria?

Creo que mi afición al dibujo no comenzó, lo que ocurrió es que no terminó. A todos los niños les gusta dibujar, la diferencia entre los adultos dibujantes y los adultos que no dibujan es que para estos últimos llegó un momento en que abandonaron los lápices. Así de simple. Sólo soy un adulto que nunca dejó de dibujar y las razones para ello las desconozco, pero sería un buen tema de reflexión.

Respecto a mi carrera profesional fue una cuestión de darle salida a mi afición, en un momento en que el mercado laboral estaba en crisis y, por qué no decirlo, mi experiencia laboral en otras áreas me había dejado bastante quemado. Pero, que conste que, hasta que no me publicaron mi primer cómic allá por 2013, nunca pensé que llegaría a dedicarme a esto de forma profesional.

Tienes un estilo muy característico, que recuerda mucho al cartoon, muy dinámico y efectivo. ¿Cuáles son tus referentes e influencias?

Creo que para mí casi todo es un referente, desde los cómics de superheroes ochenteros, el cómic europeo más cartoon tipo Spirou, o mi admirado dibujante español Carlos Giménez.

Actualmente, en el mercado español parece que se impone un formato más extenso que las tradicionales grapas estadounidenses, más cercano al álbum europeo. ¿Cómo prefieres trabajar, en capítulos de cadencia regular o entregando un proyecto terminado de más páginas?

Veo más razonable trabajar por entregas, es el formato en el que se trabaja en todo el mundo excepto en España. Me parece una locura meterse en un proyecto de 200 páginas que no sabes si va a ser publicado o si, una vez publicado, va a contar con el favor de los lectores. Las entregas dan mayor seguridad, ya sean las 20 páginas del formato estadounidense o las 50 del europeo. Incluso te permite alternar otros proyectos y, sobre todo, evita que el autor se queme en un proceso que puede durar más de un año de intenso trabajo sin la seguridad de si va a ver la luz. Además, la publicación por entregas permite precios de portada más asequibles para los lectores. Y a la gente le gustan las series, ¿no?

¿Qué referentes has utilizado para crear a los personajes de Buffalo Bill y el último dragón?

Algunos de esos referentes vienen ya dados pues pertenecen a personajes históricos reales, como Bufallo Bill, si bien es cierto que durante el transcurso de las páginas esos personajes han ido ganando personalidad propia. Bill, por ejemplo, ha resultado ser un Don Quijote en lo visual y, en lo personal, todo un machista conservador hijo de su tiempo. Pero como contrapeso están esas dos pedazo de mujeres que son Calamity Jane y Nellie Bly que le acompañan, y que le sacarán constantemente de apuros demostrándole que la habilidad y el ingenio no son exclusivas de los hombres.

¿Qué proyectos tienes en cartera tras acabar esta serie? ¿Volveremos a ver a los personajes?

Tras el fin de esta miniserie, continuar con nuevas entregas dependerá de la respuesta del público. Y también de si nuestro guionista, Carlos Díaz, está dispuesto a aguantarme otros cuatro números (risas).

Carlos Díaz Correia, guionista de Buffalo Bill y el último dragón

Carlos Díaz Correia es un nombre que suena bastante dentro del mundo del cómic nacional. ¿Cuál fue tu primer trabajo como guionista?

Comencé editando fanzines junto a un grupo autodenominado “Sentinel Studios”, en el que, entre otros, hay gente que ha acabado trabajando para USA y Francia como Bit, Javier Mena, Jordi Planellas o Nelson Castillo. Después pasé a “crítico”, y estuve varios años trabajando para la Factoría de las Ideas en El Pequeño Nemo. Años después, junto a Jacobo Márquez, nos lanzamos a la aventura autoeditada con el crowdfunding de Fantasy West, y desde entonces, por suerte, no he parado.

Has trabajado distintos estilos y géneros. ¿En cuál te encuentras más cómodo a la hora de escribir?

La fantasía es más divertida, te da más libertad. Aunque el género histórico es el que más he trabajado… bien mezclado con unas gotitas de elixir fantástico, claro.

Buffalo Bill y el último dragón es una historia muy sorprendente, que une a personajes reales como el propio Buffalo Bill, Calamity Jane e incluso Nelly Bly con otros fantásticos. ¿Cómo surgió la idea?

Ya lo usé en Fantasy West, es una manera de enganchar al lector con guiños, y bucear en la wikipedia en busca de personajes y hechos más o menos conocidos siempre es un placer.

¿Cómo trabajas con Francisco Maldonado a la hora de planificar un capítulo del cómic?

Usamos un método muy Marvel. Le paso un argumento más o menos paginado de la historia, y él realiza el viñetaje. Luego, ajustamos entre los dos los diálogos según lo que se ha dibujado y… voilá.

Hemos visto que también has escrito un cómic sobre Nelly Bly para The Rocketman Project… ¿Te gusta el personaje?

Buscaba un periodista para que se enfrentara a Bill en el puerto de NY, al comienzo de la aventura, y encontré a Nellie. El personaje me fascinó (tengo pendiente meterme en su aventura en el manicomio) y lo he ido metiendo por todos sitios…

Por último, ¿en qué proyecto te encuentras inmerso actualmente?

Aparte del final de Buffalo Bill, estoy con una adaptación del viaje a Brobdingnag de Gulliver para exTreBeO, y alguna cosilla más que está aun en pañales…

 

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Entrevista a David Vielva, autor de Písculus el Duro!

Apenas un mes después de su publicación nacional, Písculus el Duro es un pequeño éxito nacional. Poco a poco los lectores han ido descubriéndolo (y lo que nos queda), y quieren saber cómo, cuando, y donde.

 

Unrated Cómics: Junto a Chamm, Gonzalo Díez “Chapu”, XSer, Ricardo Peregrina y algunos otros, David Vielva (1980) es uno de los últimos exponentes o continuadores de lo que algunos llamarían “Estilo Bruguera”. Entrevistamos a David para complementar así esta primera aventura de Písculus el Duro, y entender el proceso de trabajo de un dibujante de cómics.

David Vielva: Quería que la historia fuera, como bien dices, una historia seria y dramática pero con estilo humorístico y género de acción.


UC: ¿Cuáles son tus influencias, David, y qué es lo primero que recuerdas haber leído en cómic?

David Vielva: Lo primero que recuerdo como casi todos los niños de mi generación, era leer las historietas de Mortadelo y Filemón, Anacleto y Zipi y Zape, entre otros, pero lo que de verdad me influyó sobre todo, a empezar a dibujar (siendo culpable mi hermana mayor de ello) es la serie de Dragon ball. Mi hermana y yo en el tiempo en que se emitía por televisión dicha serie, nos entreteníamos dibujando los personajes para colgarlos en la pared de nuestra habitación a modo de posters, a partir de ahí, empecé a coleccionar y leer manga (Astro boy, Dragón ball, Trigun, Bersek, etc…) me aficioné hasta que el cómic europeo entró en mi vida para quedarse, con autores como: Moebius, Craig Thompson y Lewis Trondheim. Quizás toda esa mezcla más los libros de dibujo que me instruyeron, diseñaron en parte el estilo de dibujo que poseo hoy día.

Quería que la historia fuera, como bien dices, una historia seria y dramática pero con estilo humorístico y género de acción.


UC: Písculus conserva ese estilo humorístico en la línea, pero en algunos momentos parece una historia muy seria. Por momentos me recuerda a algunos títulos de la BD, más habituados a utilizar un estilo ligero pero historias más serias cuando se requiere. ¿Qué se te pasó por la cabeza en la creación de esta historia?

DV: Quería que la historia fuera, como bien dices, una historia seria y dramática pero con estilo humorístico y género de acción. Al empezar la realización de la trama, lo que se me pasó por la cabeza fueron películas como Ben-Hur, Gladiator, Espartaco y comida, basura y más comida XD

UC: ¿Cómo construiste esta historia en sus primeras fases?

DV: La idea de la trama se inició a partir de un interrogante que se reveló ante mi al tirar la basura una noche: ¿Donde va a parar la basura que reciclamos? En base a esa pregunta construí el guión de una historia, un género romano pero de la época actual, No me llevo mucho tiempo fabricar los cimientos de dicha historia, ya que la idea inicial era muy original y ambiciosa, después de eso el diseño de personajes, escenarios y la creación de páginas fluyeron con facilidad.


UC: El hijo es un adolescente realmente cruel con su padre, se me atragantó la presentación de la historia con esas discusiones familiares… ¿cómo diste con esa presentación inicial?

DV: Quizás pueda atragantar un poco las primeras páginas, pero gracias a ese conflicto familiar inicial facilita la creación del fantasma y debilidad del protagonista, que hará que entre en conflicto más adelante en la historia, haciendo que resulte más interesante y adictiva.


UC: Hemos atisbado un mundo con muchísimas posibilidades en “^Písculus”. ¿Qué nos deparan sus próximas aventuras, llegarán pronto? Sueltanos algún mini-spoiler, jaajaja!

DV: No puedo desvelar mucho, pero si puedo adelantar que la próxima entrega ( que ya está en marcha ) se situará en el Ludus, en el cual aparecerán muchos nuevos personajes que le pondrán las cosas difíciles a nuestro protagonista, habrá un duro entrenamiento, acción y palos, muchos palos.

UC: ¿Qué se siente al ser la punta de lanza de un nuevo proyecto editorial como Unrated Grapas?

DV: Me siento con mucha responsabilidad e eufórico y sobre todo muy agradecido a los chic@s de Unrated, en especial a Iván por confiar en el proyecto, ayudarme y brindarme la oportunidad de enseñar mi trabajo. Gracias a ellos la maquinaria comiquera sigue adelante y nuevos talentos pueden asomar la cabecita por este gran océano de artistas que forman el mundo del cómic.

La próxima entrega se situará en el Ludus, en el cual aparecerán muchos nuevos personajes que le pondrán las cosas difíciles a nuestro protagonista.